Características, detección y tratamiento de Las Termitas:

 

Termitas - Control Ardeca
Termitas
 
 
 
Las Termitas pertenecen al Orden de los Isópteros. Quiere decir que sus representantes tienen dos pares de alas iguales, hecho que, solo sucede en una parte muy reducida de sus miembros, ya que la mayoría son ápteros.
 
 
 
 
Las Termitas de nuestra fauna pueden encuadrarse en dos grandes grupos:

  • Las subterráneas: se caracterizan por construir los nidos bajo tierra. En la Península ibérica pertenecen al género Reticulitermes, conociéndose en España dos especies:
    • Reticulitermes Banyulensis.
    • Reticulitermes Grassei.
  • Las de la madera seca: se caracterizan por construir los nidos generalmente en árboles, trozos de madera o en partes de madera obrada, pero sin tener contacto con el suelo.

Fisiología de Las Termitas

El cuerpo de las Termitas está constituido por tres partes bien diferenciadas: cabeza, tórax y abdomen.

  • La cabeza presenta un par de antenas, ojos en las formas aladas y un aparato bucal con mandíbulas bien desarrolladas para alimentarse
  • El tórax está constituido por tres metámeros. Cada uno de ellos con un par de patas y en los dos últimos metámeros, dos pares de alas iguales. De ahí proviene el nombre de Isoptera.
  • El abdomen está formado por diez metámeros y en su extremo se encuentran un par de cercos.

Las Termitas, insectos sociales

Las Termitas son insectos sociales que viven en termiteros. La organización en castas, es la división del trabajo. Las feromonas y las condiciones de nutrición son las que regulan la formación de castas.

Termitas Castas - Control Ardeca
Termitas sus Castas

Encontramos 4 tipos de individuos o castas. Especializados cada uno de ellos en una determinada función

La primera, la forman los reproductores. Constituye en una única pareja encargada de generar continuamente nuevos individuos y de cohesionar la colonia. La segunda, los soldados, cuya misión es salvaguardar la colonia de los peligros del exterior. La tercera, son las obreras. Como su nombre indica, tienen a su cargo todos los trabajos de la colonia. Desde el mantenimiento y la ampliación del termitero, hasta la búsqueda de comida e incluso la alimentación y cuidado del resto de castas. Finalmente, la cuarta, son las ninfas. Estas darán origen a nuevos reproductores y a las aladas.

Hábitat

Como es natural, la influencia de estos factores varía según las especies. Las Termitas tienen la particularidad de lamerse entre sí. Esto les permite su limpieza y también impregnarse de secreciones glandulares para difundirlas por toda la colonia. Lo cual, conlleva al reconocimiento de los miembros de una misma colonia entre si y el control de las proporciones de cada una de las castas. Cuando los individuos de un termitero se alejan mucho de la pareja real, dejan de estar influenciados por su feromona y pueden desarrollarse reproductores suplementarios
Son hipogeos, viven bajo tierra, huyen de la luz y necesitan un ambiente más o menos húmedo, excepto los alados. Bajo tierra construyen una extensa red de galerías subterráneas saliendo radialmente de la cámara real. Imposible de detectar desde el exterior. Estas galerías, sirven, para la expansión del nido y para ir a la búsqueda de alimento.

Sustento

En esta búsqueda llegan a la madera y celulosa de las casas, también a la de los árboles vivos. Cuando “atacan”, sólo a los árboles muertos de los bosques, su acción es beneficiosa para la naturaleza. Ya que transforman los compuestos químicos en sustancias vitales, por lo tanto, contribuyen a mantener el equilibrio natural. Las Termitas son muy activas y nunca están inmóviles, únicamente si las condiciones son desfavorables, la actividad se ralentiza.

Descripción de las castas

Ciclo reproductor:

 Termitas ciclo vida - Control Ardeca
Termitas ciclo vida

Una vez constituida la pareja real, estos proceden a la construcción de un nuevo nido. La hembra pone huevos y el macho se queda a su lado copulando de vez en cuando. A la hembra se le ensancha el abdomen debido al desarrollo de los ovarios, por lo cual aumenta notablemente de tamaño, fenómeno que se denomina fisogastria.
Al principio, el macho y la hembra, son los que mantienen limpio el nido y cuidan los individuos que salen del huevo (larvas). Estas, después de una serie de mudas, se convierten en obreras. A medida que la hembra pone huevos y aumenta el número de obreras, son éstas las que se encargan de darles de comer. Cuando hay obreras suficientes, aparecen los soldados y más adelante las ninfas.

Biológicos:

Las Termitas huyen de la luz, excepto los alados, que son atraídos por la luz exterior y esperan a salir del nido hasta que las condiciones atmosféricas son adecuadas. Normalmente, salen después de una tormenta y cuando la temperatura y la humedad son convenientes. En el nordeste de España, suele ser en mayo y junio, pero dependiendo de las condiciones climáticas puede ser antes.
Los individuos que emergen de los termiteros son numerosos y a esta salida masiva se le denomina enjambrazón o enjambres. Aunque tienen alas bien desarrolladas, no se alejan demasiado del lugar donde han emergido, ya que no son buenos voladores. Mueren en gran cantidad al ser arrastrados por el viento, también cuando caen en balsas o charcos con agua, donde mueren ahogados o simplemente son devorados por los depredadores. Una vez en el suelo, los que sobreviven, pierden las alas y se aparean.

Alimentación:

Las Termitas se alimentan de celulosa: maderas, materia vegetal, papel, ropa, etc. Pero no tienen los enzimas necesarios para su digestión. Por esta razón, tienen en el intestino posterior, una serie de protozoos flagelados y bacterias que son los que facilitan los enzimas para digerir la celulosa. Sin estos simbiontes, las Termitas mueren por inanición. Practican un intercambio de alimento boca a boca o ano-boca, hecho que se denomina trofalaxia bucal y anal respectivamente.
La trofalaxia rectal se efectúa a petición de un solicitante que estimula al donante con las antenas. Entonces, éste suelta por el ano, una gota de líquido que contiene simbiontes.

Humedad:

Las Termitas subterráneas necesitan un cierto grado de humedad. Se lo procuran a través del suelo donde viven, también en casos extremos, obtienen el agua de su propio metabolismo. Por eso, hay unos tipos de suelos más adecuados que otros para la existencia de termiteros.

Percepción de ruidos:

Aunque las Termitas no pueden oír ruidos, pueden mediante las patas notar las vibraciones. Por eso, si se dan golpes en el trayecto de un nido, los soldados golpean con la cabeza las paredes del termitero para alertar a la colonia de un peligro potencial. Si se efectúa en la madera y luego se aproxima el oído, se pueden percibir estos ruidos. Se conocen aparatos para la detección de termes y así conocer, siguiendo este método, si una madera tiene termitas en su interior.

Higiene:

Las Termitas se limpian mutuamente y así cada Termita consume secreciones de otra. Mientras se limpian también efectúan trofalaxia bucal o estomodeal. Mediante estos procesos, como ya hemos indicado anteriormente, se intercambian feromonas que sirven para trasladar información y cohesionar la colonia.

Daños:

Son insectos nocivos para el hábitat humano y para algunos de los elementos que constituyen su Patrimonio Histórico artístico. Como son cuadros, bibliotecas, etc. Los daños, afectan al continente de los edificios, sino también en ocasiones, a su contenido. Muchas veces es difícil ver si un edificio está “afectado” por Termitas. Así que cuando se comprueba la invasión ya es demasiado tarde, los daños son irreparables.

Detección y tratamientos: